¿Qué es una empresa exitosa?
Por supuesto, decir que una empresa es exitosa o no es una cuestión relativa. Dependerá de los criterios que se apliquen. Para algunos empresarios, ser exitoso no es más que obtener una rentabilidad determinada en todos los períodos contables. Para otros, es lograr objetivos más allá de la rentabilidad, incluyendo incluso objetivos y metas intangibles.

¿Qué es una empresa exitosa?
Por supuesto, decir que una empresa es exitosa o no es una cuestión relativa. Dependerá de los criterios que se apliquen. Para algunos empresarios, ser exitoso no es más que obtener una rentabilidad determinada en todos los períodos contables. Para otros, es lograr objetivos más allá de la rentabilidad, incluyendo incluso objetivos y metas intangibles.
Lo que sí es claro es que una empresa exitosa es sostenible. Es decir, crea valor económico, medioambiental y social a corto, mediano y largo plazo. Además, contribuye al aumento del bienestar o calidad de vida y al progreso de la sociedad
Recomendaciones para tener una empresa exitosa
Es imposible hacer una lista exhaustiva de recomendaciones, porque son muchas las variables que participan. Y buena parte de ellas están atadas al contexto y al sector al que pertenece la empresa.
Por tal motivo, en muchas ocasiones hemos afirmado que no hay recetas mágicas para el éxito. Cada empresa es única y tiene un contexto particular. Además, el “éxito” depende en buena medida de la pasión por la idea (del proyecto empresarial) y de las competencias del empresario y su equipo.
Sin embargo, hay factores comunes que pueden ser extraídos de empresas exitosas, aparte de las características señaladas arriba. Algunos de estos elementos los comentaremos enseguida.
R1. Enfocarse según la etapa en que esté la empresa:
Como ya sabes, 6 son las etapas que identificamos y por las que pasa toda empresa. Estas son:
Etapa-1. La idea de negocio.
Etapa-2. Puesta en marcha.
Etapa-3. Funcionamiento regular.
Etapa-4. Funcionamiento estable.
Etapa-5. Funcionamiento óptimo.
Etapa-6. Expansión o traspaso.
Durante las primeras etapas, es común que el empresario no tenga claridad sobre los pasos a seguir, más allá de lo inmediato y urgente.
Una vez que la idea de negocio está clara; o al menos, relativamente clara (¡o algo clara!), el emprendedor procede a poner en marcha su emprendimiento. Es evidente que en estas etapas hay mucho entusiasmo, pasión y expectativas…
Al buscar apoyo, es probable que “expertos” lo orienten para desarrollar, por ejemplo, un plan de negocio, estudios de mercado, una estructura organizacional. ¡Y muchos otros estudios!
Pregunta clave:
Pero la pregunta clave aquí es: ¿realmente es ese el apoyo que necesita? ¿Tendrá sentido dedicar esfuerzo (dinero + tiempo) a realizar, por ejemplo, un estudio de mercado?
En muchos tipos de emprendimiento, lo que aplica es probar pronto el producto, hacer ajustes y evaluar la aceptación. Sin duda, ¡es mejor fracasar temprano! Lo más pronto posible.
R2. Desarrollar las áreas en función de las necesidades de la empresa:
En diferentes artículos hemos señalado que las áreas funcionales de una empresa se conciben para agrupar tareas y actividades por tipo, dando lugar a ciertas “especializaciones” o conjunto de tareas en la organización.
Como no hay 2 empresas iguales, cada caso demandará el desarrollo de actividades según su naturaleza. Este es un punto clave para responder a la pregunta qué es una empresa exitosa.
Un ejemplo es Donas Redoma, que desarrolló más temprano algunas áreas funcionales que JM Sports o que la Fábrica V&C, por el tipo de actividad y de producto que ofertaba.
Por otro lado, las áreas funcionales se desarrollan de manera «incremental», mientras la empresa pasa por las etapas. El nivel que alcancen depende de muchos factores. Uno esencial es la formación y las competencias del empresario y su equipo.
Por ejemplo, en la puesta en marcha, JM Sports aplicó parte de las actividades de mercadeo y venta. Cuando alcanzó el funcionamiento regular, desarrolló aún más las prácticas en dicha área. Tenía más recursos para tal fin, además de la necesidad de elevar la calidad del producto y del servicio.
¿Qué áreas desarrollar primero y hasta dónde?
Todo depende del tipo de empresa. En el caso de la Fábrica V&C, el área de producción se desarrolló en buena parte, estando en la etapa “puesta en marcha”. Esto era necesario, pues para facturar había que producir prendas de vestir en cantidades relativamente altas.
Por lo tanto, el montaje de la fábrica y la contratación de personal fue un paso previo a la etapa de funcionamiento regular (facturación).
R3. Aplicar el ciclo PDCA o espiral de mejora continua:
(PDCA: del inglés plan-do-check-act, es: planificar-hacer-verificar-actuar). Aplicar el ciclo PDCA también es clave en la respuesta a la pregunta qué es una empresa exitosa.
Lo ideal es que el empresario aplique el ciclo PDCA a partir de la etapa de funcionamiento estable. ¡Claro, no hablamos de pagar una asesoría! Se trata de ir incorporando prácticas, un paso a la vez. Esto es factible cuando ha dejado parte o toda la administración en manos de otra persona y puede dedicar más tiempo a la gestión.
Por cierto, es común que sea en la etapa de funcionamiento estable, cuando surja con más ahínco la inquietud por la marcha de la empresa. Quiere saber lo que se hace bien y lo que no. Es una preocupación natural.
R4. Aprender continuamente, sin parar:
Un empresario o gestor debe estar aprendiendo siempre. Todo aprendizaje puede ser aplicado en algún momento, tal como lo demostró Steve Jobs con su experiencia “uniendo puntos”.
Y no solo debe leer sobre el sector de su empresa. Debe ser curioso, ver otras experiencias, aprender de otras actividades que puedan servir para trasladar conocimientos y generar ideas. Además, debe practicar la lectura innovadora.
Existen fuentes muy variadas a las que se puede acceder para conseguir información de interés, con alertas o mecanismos similares. Un ejemplo es el sitio “Observatorio Virtual de Transferencia de Tecnología (OVTT)”, proyecto institucional desarrollado por la Universidad de Alicante (UA) para impulsar la transferencia de conocimiento y tecnología, la innovación y el emprendimiento en Iberoamérica.
Pero por lo pronto, sin ir tan lejos, en este blog puedes leer algunas entregas que intentan dar luz sobre cómo avanzar por el camino al éxito, para afianzar más lo comentado en este artículo:
Mejora continua en las empresas. Etapas y áreas funcionales.
Calidad de servicio al cliente: ¿cómo mejorarla?
R5. Utilizar herramientas de gestión:
Una empresa en funcionamiento estable ya utiliza herramientas de gestión. Estas le permiten aprovechar la información y establecer indicadores para evaluar el funcionamiento de las áreas y de la empresa como un todo. Es fuente para la mejora en muchos aspectos.
Por lo tanto, otro punto clave en la respuesta a la pregunta qué es una empresa exitosa, está en función de las herramientas de gestión. Al respecto, un ejemplo que te recomendamos revisar es el del software de gestión Platzilla. Mira este microvídeo para que veas un ejemplo del mismo:
Sobre este punto hablaremos en detalle en los próximos artículos. En particular, sobre cómo aprovechar una aplicación CRM para desarrollar las áreas funcionales y fortalecer la relación con los clientes.
Comentarios para finalizar
En resumen, a la pregunta qué es una empresa exitosa, puedes responder de muchas formas, según el criterio que consideres pertinente o que te guste más. Pero sus características son relativamente comunes. Y una clave, es la sostenibilidad.
Por otro lado, las principales recomendaciones que sugerimos son:
R1. Enfocarse según la etapa en que esté la empresa.
R2. Desarrollar las áreas funcionales en función de las necesidades de la empresa.
R3. Aplicar el ciclo PDCA o espiral de mejora continua.
R4. Aprender continuamente, sin parar. Crear una cultura de aprendizaje.
R5. Utilizar herramientas de gestión, como un software en la nube del tipo Platzilla.
Para finalizar esta entrega sobre qué es una empresa exitosa, quiero recalcar que el éxito se logra preparándose, trabajando de manera ardua y aprendiendo del fracaso.
Y como lo afirmamos en este y en otros artículos… recuerda que no hay recetas. Cada empresa es única, según su contexto particular. El avance por las etapas depende mucho de la pasión del empresario y de sus competencias. Por tal razón, no hay recetas mágicas. De lo que sí podemos aprender, es de las experiencias.








